La diáspora en el PJ: Gramajo y Cabello tensan la cuerda y quedan al margen del mapa opositor

Tras el aval de los legisladores peronistas díscolos al millonario endeudamiento de Orrego, el vicepresidente del partido, Fabián Aballay, lanzó un duro ultimátum a la interna: exigió definiciones urgentes de cara al armado electoral y reclamó "sincerar quiénes son realmente parte del proyecto".
Política09/06/2026Daniel G. SolarDaniel G. Solar

Gramajo Cbello
Fabián Gramajo y Eduardo Cabello

La cuarta sesión ordinaria en la Cámara de Diputados de San Juan dejó mucha tela para cortar. El debate por el fuerte endeudamiento de 600 millones de dólares autorizado para la provincia terminó pasando a un segundo plano, eclipsado por movimientos subterráneos que impactan de lleno en el corazón del principal partido de la oposición y reconfiguran el mapa de poder en el peronismo local.

Los intendentes del PJ se habían congregado la noche anterior a la votación en Ullum con un objetivo claro: analizar el comportamiento de su propio bloque y anticipar las fichas de sus aliados. A esa altura, ya era un secreto a voces que Eduardo Cabello, secretario general de la CGT regional, no daría marcha atrás con lo que había adelantado a la prensa. El dirigente gremial estaba decidido a estampar su firma para convalidar el crédito en moneda extranjera, bajo la premisa oficialista de impulsar el "desarrollo económico y productivo" que pregona la gestión de Marcelo Orrego.

Sin embargo, las mayores dudas de los jefes comunales se concentraban en las posturas del propio Cabello y, fundamentalmente, del diputado chimbero Gabriel Sánchez. Su voto no era uno más: representaba la traducción legislativa de los próximos pasos de su jefe político, Fabián Gramajo. El líder del espacio "San Juan te Quiero" ya venía dando muestras de un sutil pero persistente distanciamiento de la conducción partidaria que encabeza el veinticinqueño Juan Carlos Quiroga Moyano, una distancia que se materializó semanas atrás durante el "locro peronista" organizado por el senador nacional y presidenciable Sergio Uñac.

Por el lado de Cabello, el trasfondo expone una trama singular. Quienes conocen la rosca peronista local afirman que el diputado y referente sindical trabaja desde hace tiempo en el armado presidencial del pastor Dante Gebel , e incluso sospechan que busca sintonizar la frecuencia del propio gobernador Orrego con ese proyecto.

Las sospechas de los intendentes se transformaron en realidad efectiva cuando Sánchez y Cabello levantaron la mano en sintonía con los bloques oficialistas —donde conviven macristas, libertarios y Producción y Trabajo— para avalar un endeudamiento de magnitudes considerables sin que mediara un detalle preciso sobre las obras públicas a ejecutar en el territorio.

El alineamiento de Sánchez dejó expuesta una flagrante contradicción política. Como legislador por Chimbas, su banca le exigía coordinar posiciones con la intendenta Daniela Rodríguez, quien firmó el severo comunicado de los jefes comunales peronistas donde se reclamaba el giro a comisiones para discutir el destino de los fondos. Al ignorar el mandato territorial, el diputado y empresario dejó al desnudo el juego de Gramajo, una estrategia de asistencia perfecta a la hora de votar junto al orreguismo que ya casi nadie se esmera en ocultar.

Aunque en la previa de la sesión algunos especulaban con un límite al oficialismo, los hechos demostraron que Gramajo y Sánchez decidieron jugar un proyecto personalista. Se trata de una apuesta que colisiona de frente con la conducción de Sergio Uñac, el bloque de intendentes y la bancada peronista tradicional. En este escenario de aislamiento, en las filas del PJ advierten que este hiperpragmático esquema ni siquiera encontraría contención nacional en espacios como el Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof. Hoy por hoy, tanto el "gebelismo" de Cabello como el sello de Gramajo funcionan como expresiones individuales que priorizan intereses particulares por encima de la estrategia colectiva del peronismo local.

Frente a esta dispersión, la respuesta de la conducción partidaria fue tajante. Fabián Aballay, intendente de Pocito y vicepresidente primero del PJ provincial, fue el encargado de fijar la postura de la orgánica frente a los votos que terminaron oxigenando al oficialismo. "Tendrán que definirse porque se vienen momentos decisivos desde lo político y lo partidario respecto a las candidaturas", advirtió el dirigente. En un claro mensaje hacia la interna legislativa, Aballay cerró la grieta interna con una sentencia lapidaria: "Tenemos que sincerarnos y determinar quiénes son realmente parte de este proyecto, quiénes no, y quiénes tienen algún tipo de interés político o personal".

Te puede interesar
7d6e91ac-b4ed-40c3-a439-ae935decfc98

Zona Fría: la sesión que expuso una contradicción política del orreguismo

Juan Manuel Orrego
Política22/05/2026
La sesión especial del 15 de octubre de 2025 en la Cámara de Diputados de San Juan tuvo una particularidad que la convierte en un documento político de enorme valor: fue convocada por el propio oficialismo provincial para defender la continuidad de la Ley Nacional 27.637, conocida como "Zona Fría", una norma que el actual gobernador Marcelo Orrego había acompañado cuando era diputado nacional
Lo más visto