PAMI acumula una deuda de $500 millones y genera preocupación en la salud de jubilados

Mauricio Barceló desmenuzó la multimillonaria deuda del PAMI, alertó sobre los riesgos sanitarios de vender fármacos en kioscos y criticó el silencio de las instituciones frente a la crisis.
Locales01/06/2026Redacción El TribunaRedacción El Tribuna

Entrevistas para portada de diario (72)
Mauricio Barceló, expresidente del Colegio Farmacéutico

Mauricio Barceló, expresidente del Colegio Farmacéutico de San Juan, analizó en Elementos FM el crítico panorama que atraviesa el sector y la enorme incertidumbre de pagos del PAMI. El profesional describió el impacto de la fenomenal deuda acumulada por la institución, una cifra que asciende a los $500.000 millones. También detalló los complejos mecanismos mediante los cuales las farmacias financian el sistema público, advirtiendo que los rumores sobre una cancelación de saldos a través de letras y bonos del Tesoro Nacional podrían asfixiar de manera definitiva a las farmacias de barrio.

“El panorama, principalmente, acá me parece que como en todo el país es un problema de estancamiento; creo que el problema principal que tenemos es que PAMI no está pagando”, diagnosticó el farmacéutico. Barceló manifestó su profunda preocupación por las versiones que indican que el Estado busca licuar el pasivo corporativo utilizando instrumentos bursátiles, un terreno ajeno para el comercio tradicional. “Los comerciantes comunes, porque la farmacia no deja de ser un comercio, no saben trabajar con letras bursátiles; yo mismo no sé”.

Más allá del alarmante problema financiero, el ex-dirigente comentó sobre las políticas oficiales que promueven la comercialización de medicamentos fuera del ámbito estrictamente sanitario. Barceló fue contundente al diferenciar un producto terapéutico de una mercancía de consumo masivo. “Un medicamento no es un caramelo; te puede salvar como te puede matar, por eso tiene que haber un circuito legal y un farmacéutico atrás”, enfatizó, marcando la fuerte presión inspectora que sufre el sector formal mientras las góndolas de los kioscos operan sin controles de temperatura ni fiscalización profesional

El experto derribó el mito de que flexibilizar la comercialización reduce costos, señalando que el abuso farmacológico decanta en una mayor presión sobre el sistema de salud. “Con la automedicación o con el exceso de medicamentos fuera del ámbito de la farmacia, donde no hay gente preparada, indefectiblemente terminás provocando mayor gasto público, porque esa persona que se intoxicó termina en el hospital”, concluyó Barceló

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