Restringen el uso de celulares en un colegio de la provincia y reabren el debate sobre la tecnología en aula

El Colegio San Pablo decidió limitar el uso de teléfonos móviles en los niveles primario y secundario para mejorar la atención y el clima escolar. La psicóloga Gema Galván advirtió sobre los efectos del uso excesivo en el desarrollo infantil, aunque planteó que, con reglas claras, también pueden funcionar como una herramienta pedagógica.
Locales12/03/2026Valentina Romo MillánValentina Romo Millán

El Colegio San Pablo, ubicado en la Capital de San Juan, decidió restringir el uso de teléfonos celulares en los niveles primario y secundario. La medida forma parte de una política institucional orientada a mejorar las condiciones de aprendizaje dentro del aula.

Desde la institución educativa explicaron que la decisión apunta a cuidar la atención de los estudiantes durante las clases, promover un mejor clima escolar y fortalecer los vínculos entre los alumnos.

La iniciativa se enmarca en un debate cada vez más presente en el ámbito educativo sobre el impacto de la tecnologia y los telefonos celulares en los procesos de enseñanza y apredizajes 

En este contexto, la Licenciada en Psicología Gema Galvan advierte que el uso excesivo de dispositivos puede impactar en el desarrollo de las capacidades cognitivas y funciones motrices en niños y adolescentes.

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Según explicó la especialista, en los niños más pequeños comienzan a observarse dificultades vinculadas a la motricidad fina, especialmente en el agarre del lápiz. “Son chicos que manejan muy bien el teléfono, incluso pueden tipear sin problemas, pero a la hora de sostener un lápiz para dibujar o escribir aparecen algunas dificultades”, señaló. 

Además, indicó que el uso prolongado del celular también influye en las posturas corporales, ya que los niños tienden a adoptar posiciones incorrectas durante largos periodos de tiempo. 

La licenciada también advirtió sobre posibles efectos en el desarrollo del lenguaje. De acuerdo con la profesional, el vocabulario puede comenzar a limitarse, ya que muchas veces queda reducido a determinados juegos o aplicaciones. 

En relación con la decisión de restringir los dispositivos en la escuela, la psicóloga consideró que este tipo de medidas también responden a una mirada social y de responsabilidad en el acompañamiento de niños y adolescentes. Según explicó, durante la etapa escolar se produce una gran adquisición de conocimientos y muchas funciones cognitivas se encuentran en desarrollo.

Por ese motivo, señaló que limitar el uso de los aparatos electrónicos en determinados momentos puede ayudar a potenciar. Al mismo tiempo, remarcó que, a medida que los chicos se acercan a la adolescencia, es importante ir otorgándoles gradualmente mayor independencia y espacios propios, siempre acompañados por adultos que orienten en el proceso.

De todos modos, Gema aclaró que no se trata de prohibir completamente los dispositivos.”si el uso es responsable y tiene un objetivo claro, por ejemplo académico, el celular puede funcionar como una herramienta pedagógica más dentro del aula”, sostuvo. El desafío está en establecer pautas claras sobre cómo y cuándo utilizarlo. “No lo prohibiría, sino que lo incorporaría como un recurso más para enseñar”. Concluyó.

De esta manera, el debate sobre el uso de los celulares en los establecimientos educativos vuelve a instalarse en la agenda educativa. Algunas instituciones optan por restringirlos para favorecer la concentración y el vínculo entre los estudiantes, especialistas señalan que el desafío no pasa solo por prohibirlos, sino por establecer pautas claras que permitan un uso responsable.

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