Fuerte caída del consumo de carne en San Juan: carniceros aseguran que las ventas bajaron hasta un 50%

Comerciantes del sector advierten un desplome histórico en las ventas, cambios en los hábitos de consumo y dificultades crecientes para sostener los negocios ante el aumento de costos y la caída del poder adquisitivo.
Locales20/03/2026Daiana CoriaDaiana Coria
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El consumo de carne atraviesa uno de sus peores momentos en las últimas décadas en Argentina y la tendencia también impacta con fuerza en San Juan. Según datos recientes, el consumo per cápita se encuentra entre los más bajos de los últimos 20 años, en un contexto marcado por la suba de precios y la pérdida del poder adquisitivo.

En este escenario, el testimonio de comerciantes locales refleja con claridad la magnitud de la crisis. Sergio Cáceres, propietario de la carnicería Don Pedro en el departamento de Pocito, aseguró que la caída en las ventas es “muy grande” y que, en su caso, ronda el 50%.

“Este es uno de los peores años desde que estamos”, afirmó el comerciante, quien lleva más de una década en la actividad. Si bien reconoció que el precio de la carne tuvo una leve baja en las últimas semanas, remarcó que no alcanza para revertir la situación: “No bajó en proporción a lo que subió”.

El cambio en los hábitos de consumo es evidente. Según relató, los clientes priorizan cortes más económicos como carne molida y huesos, en cantidades cada vez menores. “Llevan 2.000 o 3.000 pesos de molida, medio kilo. Es impresionante”, describió. Incluso contó una situación que refleja la gravedad del contexto: “Una señora vino con un nene y pidió mil pesos de hueso. Te da pena, porque pensás qué puede cocinar con eso”.

Cáceres también advirtió que la crisis afecta a sectores que antes lograban sostener cierto nivel de consumo. “No es solo gente de bajos recursos, la clase media está desapareciendo”, sostuvo.

El impacto no se limita a las ventas. El comerciante confirmó que debió despedir personal y desprenderse de bienes para mantener el negocio en funcionamiento. “Tuve que dejar a un cortador y a una chica sin trabajo. También vender autos y cosas que uno logró en años”, explicó.

A esto se suma el fuerte incremento en los costos fijos. En las últimas semanas, recibió una factura de electricidad de 1,2 millones de pesos, casi un 40% más que meses anteriores. “La mitad son impuestos. Así es muy difícil sostenerse”, cuestionó.

En el día a día, la situación también se refleja en el ánimo de los clientes. “Hay gente que entra y no te dice ni buen día. Muchos vienen y te cuentan que se quedaron sin trabajo o que no les alcanza”, relató, describiendo un clima de preocupación generalizada.

Ante este panorama, los comerciantes buscan alternativas para sobrevivir, diversificando la oferta con otros productos como pollo, cerdo, almacén y panadería. Sin embargo, aseguran que el contexto sigue siendo adverso.

“Uno se levanta con esperanza de que la semana sea mejor, pero es pelearla día a día”, concluyó Cáceres, quien resumió el sentimiento de gran parte del sector: “Hoy está pesado para todos y lo peor es que no se le ve una solución cercana”.

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