Obesidad infantil: el 41% de los chicos en Argentina padece sobrepeso, las consultas son a edades cada vez más tempranas

En el marco del Día Mundial de la Obesidad, especialistas señalan que el sedentarismo y el entorno familiar son claves en una problemática que ya afecta a 4 de cada 10 menores en el país.
Locales05/03/2026Valentina Romo MillánValentina Romo Millán

Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Obesidad, una fecha que busca generar conciencia sobre una problemática que crece de forma sostenida. En Argentina, según datos del Ministerio de Salud de la Nación, aproximadamente el 41,1% de los niños, niñas y adolescentes presenta sobrepeso u obesidad.

En diálogo con Reporte Elemental, la licenciada en Nutrición Arabela Sánchez explicó que la obesidad infantil no responde a una única causa. “La obesidad es multifactorial. No sólo tiene que ver con la comida o con el exceso de alimentos; hay muchos factores involucrados y el entorno de cada niño influye mucho”, señaló la especialista.

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Lic. Arabela Sánchez 

Entre los principales elementos que influyen aparecen la accesibilidad económica a distintos tipos de alimentos, la calidad nutricional de lo que consumen y los hábitos cotidianos. En ese sentido, Sánchez remarcó que el sedentarismo es uno de los factores que más creció en los últimos años.

“Hoy en día los niños pasan más tiempo con los videojuegos, la televisión y las redes sociales, y eso afecta su gasto energético, que es necesario para mantener un buen estado de salud”, explicó.

En San Juan, además, se advierte un aumento de las consultas vinculadas al sobrepeso en edades cada vez más tempranas. “Los niños cada vez llegan con obesidades más avanzadas y a edades más chicas, por lo que sí, es un número preocupante”, advirtió la nutricionista.

La especialista también alertó sobre las enfermedades asociadas que pueden aparecer cuando la obesidad no se trata a tiempo. “La obesidad es una enfermedad que puede traer otras patologías en conjunto. Cuando el niño pasa mucho tiempo sin tratamiento o no se aborda a tiempo, puede desarrollar otras enfermedades”, explicó.

En ese sentido, señaló que una de las más frecuentes en la provincia es la diabetes. “Lo más común que estamos viendo acá en San Juan es la diabetes en niños que presentan obesidad”, indicó la especialista.

Respecto al tratamiento, la especialista explicó que la intervención debe comenzar lo antes posible, pero siempre con un enfoque progresivo. “Cuanto más temprano se pueda iniciar el tratamiento, mejor. Pero es importante destacar que se trata de un proceso lento. En los niños no se recomienda que bajen de peso rápido ni en grandes cantidades. Incluso cuando el paciente tiene obesidad, se habla de un proceso paso a paso para no afectar su crecimiento en talla”, detalló.

En ese sentido, remarcó que el objetivo principal no es solamente el peso, sino la construcción de hábitos saludables a largo plazo.

La especialista también subrayó que el tratamiento debe involucrar a toda la familia, ya que el entorno del niño cumple un rol fundamental. “En los tratamientos infantiles siempre se habla de un tratamiento familiar. El niño nunca puede estar solo. A medida que crece va ganando independencia, pero quienes compran y preparan los alimentos son los adultos que lo rodean; ellos son el mayor factor que impacta en qué tan positivo o efectivo es el tratamiento”, explicó.

Además, destacó que la paciencia y el acompañamiento son claves durante todo el proceso. “Un cambio de hábitos tiene que ser lento, de a poco. Muchas veces el niño se siente incómodo si ve diferencias con lo que comen sus hermanos o sus padres. Por eso se recomienda que toda la familia comparta el mismo menú, para evitar comparaciones o impactos negativos en su relación con la comida”, indicó.

Finalmente, la nutricionista remarcó que la salud mental también debe ser cuidada dentro del tratamiento. “Es un proceso que requiere tiempo y mucha paciencia por parte de los padres. No es tan simple como decir ‘come menos y listo’. A veces sucede que, si hay hermanos, el niño pregunta por qué él no puede comer lo mismo. Por eso es importante que el cambio sea familiar y acompañado”, concluyó.

La prevención es clave y el trabajo debe realizarse de manera conjunta entre familias, escuelas y el sistema de salud, promoviendo hábitos saludables como la actividad física regular, una alimentación equilibrada y la reducción del tiempo frente a las pantallas.

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