Crisis Alimentaria: dos mujeres se encadenan en Casa de Gobierno para salvar un merendero

La asfixia presupuestaria y la falta de asistencia oficial empujan a las organizaciones sociales al límite, dejando a la deriva a cientos de niños y adultos mayores en San Juan.
 
Locales30/04/2026Redacción El TribunaRedacción El Tribuna

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Merendero "Topoyiyo"

Brenda Guzmán, colaboradora del merendero Topo Yiyo y referente de la agrupación Dora Luna, analizó en  Elemento FM la desgarradora realidad que atraviesan los sectores más vulnerables del departamento Chimbas. Lo que nació como una red de contención comunitaria se transformó, en las últimas horas, en un grito de desesperación: Brenda y sus compañeras decidieron encadenarse frente a la Casa de Gobierno para visibilizar el hambre y el maltrato institucional por parte del Estado

En el merendero Topo Yiyo, las cifras tienen rostro y las carencias se miden en mililitros. Brenda explicó que la ayuda estatal ha caído a niveles inhumanos, obligándolas a realizar malabares cada día para que nadie se quede sin hambre. "De un sachet de 1 litro tenemos que sacar seis vasos y darles una galleta Pepa, chiquita como una moneda, eso es uno por niño", describió. Esta carencia alimenticia denunciada por la colaboradora se traduce en pibes que no pueden pensar, jugar ni dormir porque el hambre es un ruido que no cesa, mientras la crisis económica de la era Milei devora los ingresos de las familias que antes podían colaborar con la famosa "vaquita".

La situación de este tipo de instituciones civiles en San Juan es crítica. Brenda destacó que no solo atienden a niños de hasta 16 años, sino también a personas con discapacidad y adultos mayores que llegan llorando porque "la plata no alcanza" o porque en las salitas ya no les entregan los remedios básicos. "Nosotros dijimos basta, estamos muy cansadas de ser tan maltratadas como mujeres y ver la realidad", sentenció Guzmán, aclarando que su labor es puramente voluntaria y ajena a la lógica de los planes sociales: "Nosotros no somos planeros, no manejamos planes, nosotros todos trabajamos".

El punto de máxima tensión se vivió durante la protesta, donde las mujeres denunciaron haber sido maltratadas por la policía provincial. Al intentar buscar un diálogo con el mandatario sanjuanino, la respuesta oficial fue tajante: "El gobernador no está para atender a la gente", les habría comunicado un jefe policial. Este enfrentamiento en las puertas de la Casa de Gobierno deja una imagen penosa de la actualidad social: la de ciudadanos enfrentados por órdenes de arriba mientras comparten las mismas deudas y carencias. "Somos pobres contra pobres", reflexionó Brenda, subrayando que incluso los uniformados que las custodiaban padecen la misma erosión salarial que el resto de los trabajadores.

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