La inteligencia artificial desafía a la educación: advierten sobre riesgos en el aprendizaje y falta de adaptación

El ingeniero Daniel Patiño señala que el uso masivo de IA puede afectar habilidades clave como la redacción y el pensamiento crítico. Reclama cambios en la evaluación, capacitación docente y una alfabetización específica para evitar un “simulacro de aprendizaje” en las aulas.
 
Locales06/05/2026Valentina Romo MillánValentina Romo Millán

La irrupción de la inteligencia artificial en el ámbito educativo abre un debate cada vez más presente: su impacto en las capacidades de redacción, síntesis y pensamiento crítico de los estudiantes, y el desafío que representa para docentes y sistemas educativos.

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El doctor en Ingeniería Daniel Patiño define a la IA como una tecnología “disruptiva”, comparable con los grandes hitos de la historia productiva. “Es un antes y un después. Estamos transitando lo que sería una quinta revolución, con la llegada de la inteligencia artificial”, explica. En ese sentido, advierte que no solo transforma la manera de aprender, sino también la forma de trabajar y tomar decisiones, en un escenario atravesado por sistemas autónomos y robótica.

Sin embargo, en el campo educativo el especialista señala una dificultad central: la velocidad de adopción de la tecnología no está acompañada por lineamientos claros sobre su uso. “La IA puede reemplazar el esfuerzo intelectual del estudiante. Lo más grave es el deterioro cognitivo: habilidades que se desarrollan en el aprendizaje empiezan a atrofiarse cuando todo se delega en la máquina”, sostiene.

Patiño remarca además la ausencia de protocolos y criterios definidos dentro de las instituciones. “Se utiliza de forma masiva, pero no hay manuales ni consensos sobre qué está permitido. Los sistemas educativos vienen muy atrás, incluso en la forma de evaluar”, afirma.

En ese contexto, plantea la necesidad de reformular los métodos de evaluación. Según explica, ya no alcanza con la entrega de respuestas, sino que el estudiante debe demostrar comprensión del proceso: “Si solo hay un ‘copy paste’, hay un simulacro de aprendizaje. En cambio, si el alumno explica, defiende y verifica lo que produjo con IA, hay aprendizaje real”.

El ingeniero también propone incorporar la inteligencia artificial como contenido específico dentro de la currícula escolar. El objetivo sería que los estudiantes comprendan cómo funciona, cuáles son sus limitaciones y cómo evaluar críticamente sus respuestas. “Es fundamental entender que puede haber errores o sesgos, especialmente en áreas como las ciencias sociales, donde las respuestas pueden estar influenciadas por la información con la que fue entrenada la máquina”, advierte.

A su vez, amplía el enfoque más allá del aula y plantea la necesidad de una alfabetización en inteligencia artificial a nivel ciudadano. “Así como hablamos de alfabetización digital, debemos hablar de alfabetización en IA para usarla de manera adecuada y obtener beneficios en el trabajo, las relaciones y la toma de decisiones”, señala.

Finalmente, cuestiona las respuestas restrictivas frente a esta transformación, como la prohibición de dispositivos en las escuelas. “El celular es una herramienta poderosa si se utiliza bien. Lo que falta es un trabajo serio en protocolos y en formación, tanto de docentes como de directivos”, indica.

Para Patiño, el desafío es claro: evitar una brecha entre quienes comprendan y aprovechen la tecnología y quienes solo deleguen en ella. “Es clave conocer la IA, sus alcances y limitaciones, para poder gobernarla nosotros y no que termine gobernándonos”, concluye.

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