

El jueves 3 de abril, Axel Kicillof encabezó un acto organizado por el Movimiento Evita en el Teatro Argentino de La Plata.
En el interior de la sala se reunieron 2 mil personas, quienes esperaban que el gobernador de la PBA definiera su estrategia electoral. Por su parte, Kicillof proclamó la necesidad de desdoblar los comicios provinciales de la elección nacional aunque esquivó dar indicios de un posible decreto fijando la fecha. "Milei nos impuso un sistema de votación que sólo le conviene a él", dijo y recordó que buena parte de los intendentes peronistas y de otros colores políticos piden que la elección sea en dos días distintos.
"No es un tema de conveniencia política, es cuestión de reflejar la realidad", expresó Kicillof y argumentó que tanto en la Provincia como en los distritos se ve a vecinos que votaron a Milei pedirle al gobernador y a los intendentes por obra pública. En ese contexto, Kicillof encuentra una fisura en la armadura libertaria. "¿Qué van a hacer? ¿Van a ir distrito por distrito a decir que hay que cortar la obra pública? Es una discusión que tenemos que dar distrito por distrito. Mostrar lo que hacemos en los territorios", aseguró el gobernador de la PBA. Ante esta situación, Kicillof se mantiene firme y sostiene que la única forma de garantizar que los argentinos puedan votar "es en dos días distintos. Eso no es abandonar la cuestión nacional. No son dos cosas separadas".
Más autocrítica al peronismo
En ese mismo acto, Kicillof dibujó una extensa autocrítica dirigida al gobierno del Frente de Todos. "Cuando uno hace el balance, lo cierto es que nuestro gobierno salió mal. No salió bien", concluyó.
Sus críticas unían su discurso a la necesidad de un esquema distinto de cara a un eventual nuevo gobierno peronista. "Es obvio que después de esa experiencia fallida. Tenemos que encarar una tarea de reflexión y de análisis porque es un tema de futuro. No podemos repetirlo", adelantó.
El debate que busca Kicillof en el marco de la interna peronista es: "mostrarnos con la capacidad de dar las discusiones. Creo que no tenemos remedio si no somos capaces de discutir en los lugares adecuados y sin agresiones. Y sin tachar de traidor al que no piensa igual". En ese momento, el entusiasmo se encendió entre el público, quienes le regalaron un fuerte aplauso.
Al final de su discurso, el gobernador de la PBA expresó que "nadie tiene la vaca atada, nadie tiene la verdad absoluta. No hay que agredir al otro porque piensa distinto. Hay que debatir con quien tengamos que debatir".
Fuente: La Política Online
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