El seminario minero virtual del PJ que dejó al descubierto las mezquindades

Locales 01 de septiembre de 2020 Por Daniel G. Solar
Una reunión virtual de la comisión de minería del PJ dejó en evidencia las diferencias existentes entre los dirigentes sanjuaninos tras la última interna del justicialismo. La minería, motor del desarrollo de esta provincia, presa de las vanidades y los personalismos
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El seminario virtual de la comisión de minería del Partido Justicialista, que se llevó e cabo el viernes pasado, fue el escenario más concreto para dejar en claro la actualidad de la minería argentina y las dificultades que aún deberá sortear. Actualidad de pandemia con dificultades estructurales para definir la minería de los próximos años. A esto hay que sumarle, lamentablemente, las diferencias partidarias internas que quedaron en evidencia.

La reunión técnico partidaria también tuvo otro condimento y fue el sector de los trabajadores, representados en el titular de AOMA, Héctor Laplace, quien puso sobre la mesa los viejos problemas comunicacionales de la minería y la falta de una política minera nacional que resuelva temas como por ejemplo el cierre de minas, un sistema tributario minero único, etc. Pero la participación del sindicalista dejó otro mensaje que las internas partidarias no dejan ver: la improvisación en una industria extremadamente previsible y ordenada en sus inversiones.

No caben dudas que José Luis Gioja, como presidente del PJ Nacional y vicepresidente segundo de Diputados; Sergio Uñac, como gobernador de San Juan y Alberto Hensel, como secretario de Minería de la Nación, deberían ser el eje central de la minería argentina. Nadie discute en el país el rol protagónico en la minería que ha tenido la provincia desde el 2005 hasta la fecha. Con virtudes y errores la actividad se desarrolló en San Juan llegando a ser el epicentro de reuniones de los empresarios más importante del mundo.

Pero ese sello a fuego sanjuanino tuvo también otro condimento que no fue menos importante. La permanencia del ingeniero Jorge Mayoral, sanjuanino por adopción, por 14 años al frente de la secretaria de Minería de la Nación le permitió a San Juan estar en el mapa internacional y que muchos proyectos mineros de cobre, oro y plata sean considerados por las multinacionales.

Según datos aportados por la revista especializada Panorama Minero informa que "el caso de San Juan es el de mayor relevancia en relación a la promoción de la minería, actividad que ha sido signada como política de estado y cuyo desarrollo productivo cumple casi dos décadas de vigencia, con un 70% de las exportaciones provinciales surgidas a raíz de esta industria. San Juan de 2004 al 2018, el volumen de exportaciones en la provincia pasó de los US$211 millones a US$1.364 millones, cifra siete veces mayor sustentada principalmente por la actividad de las minas Veladero, Gualcamayo y Casposo" y agrega que "sólo en la provincia, y en base a estimaciones del Gobierno de San Juan, se acaparan inversiones potenciales de US$16.000 millones de los US$32.000 millones que podrían dinamizarse en todo el país, y una producción anual posible que asciende a los US$8.000 millones en caso de concretarse las principales iniciativas mineras en el territorio". 

Pero la minería no es solamente la megaminería del oro o el cobre. Existe otra minería que genera centenares, miles de puestos de trabajo de forma sostenida. A la luz de estos datos es indudable que todos ellos (Uñac, Gioja, Hensel y Mayoral) deberían estar incidiendo en la minería argentina como los mendocinos lo hacen en la vitivinicultura.

El seminario minero del PJ fue otro intento, de los millones que han existido, de ser la génesis de una politica minera federal. Y es ahí donde la dirigencia politica sanjuanina se equivoca con sus peleas partidarias. Se equivocan porque deberían estar liderando y acaparando las conversaciones nacionales para generar un definitivo Plan Federal de Desarrollo Minero pospandemia. Si, pospandemia porque la crisis económica y financiera mundial por efectos del coronavirus es una oportunidad inigualable para la minería de San Juan, y, por ende, de Argentina. 

La agencia de calificación Fitch Solutions prevé una contracción del valor de la industria minera (VIM, en sus siglas en inglés) "del 4% interanual en 2020, después de revisar a la baja el pronóstico de producción de minerales para varios países de la región. En particular, el pronóstico de crecimiento de la producción de minerales de China se ha reducido en un promedio del 3% con respecto a los niveles anteriores. Se prevé u a contracción del VIM del 5,6% para América, donde la producción, las exportaciones y la inversión se vieron afectadas por políticas estrictas en algunos países". Argentina no escapa a esta situación y es por eso que el tiempo de anticiparse a la pospandemia es vital.

En este contexto mundial y regional tal vez la Compañía Argentina de Minerales S.A., y sólo tal vez, sea una solución. Pero también lo que el secretario de Minería de la Nación, Alberto Hensel, expresó en el seminario del PJ quizás sea acertado. Y no se puede dejar de tener en cuenta la fuerte crítica del sindicalista nacional que más ha visitado San Juan, como Héctor Laplace, para impulsar definitivamente la minería argentina. 

Nadie tiene el "manual de la verdad minera" pero los dirigentes políticos sanjuaninos tienen sobre sus espaldas la obligación de conseguir un escenario favorable para el desarrollo de los proyectos mineros Josemaría, Filo del Sol y Del Carmen, en Iglesia, y Azules, en Calingasta. Pero también apurar los proyectos de exploración de Gualcamayo, Río Cenicero, Nacimiento, Jagüelito, Chita, Durazno y La Esperanza.     

Es cierto que los gobiernos provinciales y nacional están centrados en la lucha contra el virus, pero esta semana el presidente Alberto Fernández comienza a visitar las provincias y de a poco va dando a conocer su proyecto de desarrollo económico que seguramente está incluida la minería y es ahí donde San Juan debería estar liderando esa parte del proyecto.

La minería no espera. Tiene sus largos tiempos de exploración, explotación y desarrollo, pero no espera. El mundo necesita oro, plata, cobre y otros minerales, pero esa necesidad no se basa en los personalismos provinciales de Argentina. La minería se desarrollará con sanjuaninos o sin sanjuaninos. Tendrá su Plan Federal de Desarrollo Minero y mientras eso ocurre esperemos que San Juan no siga estancada y ostentando el lamentablemente mote de ser el "departamento más grande de Mendoza".

San Juan no puede seguir esperando que la dirigencia política deje de lado sus peleas domésticas partidaria. Como nunca ha ocurrido en otros gobiernos nacionales tiene funcionarios en cargos importantes tanto en el Poder Ejecutivo como en el legislativo. Ostentan una cuota de poder que el sanjuanino común no logran visualizar por culpa de las mezquindades personalistas. Pero lo más grave, y a la luz de lo que ocurrió en el seminario minero del PJ, no es que el sanjuanino no lo pueda ver, sino que quienes tiene la obligación de darle bienestar económico, social y laboral a los 800.000 comprovincianos siguen sin verlo.

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