Macron extiende el confinamiento a toda Francia metropolitana por cuatro semanas

Coronavirus 31 de marzo de 2021
El mandatario advirtió que para el próximo mes de abril el país tendrá muchos problemas para superar debido a la incidencia de las nuevas variantes del virus, más contagiosas, que ahondan la emergencia.
Macron

Una tercera ola de la pandemia de Covid-19, cuyos casos se han duplicado desde el pasado febrero, amenaza con hacer colapsar los hospitales franceses. Por ello, el presidente Emmanuel Macron se dirigió este 31 de marzo a la nación para anunciar nuevas restricciones con las que intenta mitigar la emergencia.

El mandatario decretó la extensión del confinamiento a todo el territorio metropolitano durante cuatro semanas, una medida que entrará en vigor a partir de la medianoche del próximo sábado e incluye un toque de queda a partir de las 7:00 p.m. hasta las 6:00 a.m., hora local. Amplía así a todo el país la medida que ya rige en 19 departamentos.

Además, quedan prohibidos los viajes entre regiones y los desplazamientos a una distancia mayor a 10 kilómetros respecto al sitio de residencia.

"Es la mejor solución para frenar el virus (…) Perderemos el control si no nos movemos ahora", advirtió Macron.


Incluso las escuelas y colegios deberán cerrar durante tres semanas, tras las vacaciones de Pascua, que terminan el próximo fin de semana.

El teletrabajo será obligatorio y también deberán cesar sus servicios todos los establecimientos considerados de comercio no esencial.

Macron ordena el cierre de escuelas por tres semanas

Dentro de las medidas más drásticas que el Gobierno francés ha decidido tomar se encuentra el cierre de todos los centros educativos durante tres semanas, tras las vacaciones de Pascua.

"Vamos a cerrar las guarderías, las escuelas primarias y secundarias durante tres semanas", especificó el presidente.

Este anuncio representa un cambio en la política del Gobierno frente a la pandemia que hasta ahora se había enfocado en restricciones regionalizadas. Particularmente, el cierre de las escuelas había sido considerado como un último recurso.

Pero la nueva ola de contagios ha generado cuestionamientos sobre la efectividad o no de las medidas emitidas por el Gobierno para controlar la pandemia y con las elecciones programadas para 2022, Macron ha tenido que mediar entre consideraciones tanto políticas como de salud.

Desde enero se estableció un toque de queda en todo el país durante la noche, y todos los restaurantes, bares, gimnasios, cines y museos de Francia han estado cerrados desde octubre.

Trabajadores sanitarios contemplan el rechazo de pacientes por sobreocupación

Trabajadores médicos de varias ciudades advierten que tendrían que comenzar a rechazar pacientes por falta de espacio.

"Se está moviendo muy rápido (…) espero que no tengamos que tomar decisiones” (entre pacientes), dijo Pauline Caillard, doctora de la unidad de cuidados intensivos de un hospital en Amiens, norte de Francia, tras describir un aumento vertiginoso de contagios y una tensión creciente sobre el personal médico.

Funcionarios del hospital de París hicieron la misma advertencia en los últimos días. Sin embargo, la Administración de Macron descarta una situación de esa magnitud. “Una cosa está clara: Francia no rechazará la atención de ningún paciente enfermo. Elegir pacientes no es una opción", afirmó el portavoz del Gobierno Gabriel Attal este miércoles.

No obstante, reconoció que “el factor clave” en la toma de decisiones sigue siendo la ocupación hospitalaria.

Las nuevas medidas responden a una situación cada vez más preocupante frente a la propagación del virus. De acuerdo con cifras oficiales, los nuevos casos confirmados por día se han duplicado desde el pasado febrero hasta llegar a casi 40.000.

El número de pacientes en las unidades de cuidados intensivos superó los 5.000 el martes, lo que sobrepasó la cifra más alta que se había registrado el pasado otoño.

 “Pronto más de 100.000 familias habrán sufrido una muerte en Francia”, lamentó el jefe de Estado, quien indicó que, aunque el programa de vacunación da una esperanza para salir de la crisis sanitaria, la situación se complica ante las nuevas variantes del virus que se están propagando.

Sin embargo, lograr la inmunización de la mayoría de la población en Francia aún está lejos. En medio de la insuficiencia de vacunas y los pleitos de la Unión Europea (UE) con las farmacéuticas por el incumplimiento en la entrega de nuevas dosis, este país al igual que el resto de la UE mantiene un programa de inoculación lento.

Hasta el pasado lunes 29 de marzo, Francia solo había vacunado al 11,75 % de sus habitantes, en comparación con el 45,19 % de Reino Unido, uno de los países que lidera la inoculación en el mundo junto a Israel, Emiratos Árabes Unidos, Chile y Estados Unidos.

Fuente: Reuters / AP / EFE / France24

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