Por la suba de precios, cayó el consumo de lácteos

Economía 05 de mayo de 2017
Según datos oficiales, cada argentino tomó cuatro litros menos de leche que un año antes, con una caída en el consumo del 9,2%. Los quesos y yogures también registraron bajo consumo.
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Estadísticas recientes realizadas por el Ministerio de Agroindustria revelan que en 2016 el consumo de los principales lácteos sufrió un desplome récord, comenzando por el de leche líquida. Según los datos oficiales, cada argentino tomó cuatro litros menos de leche que un año antes, con una caída del 9,2%. La ingesta por persona se redujo así a 40,1 litros anuales -unos 101 mililitros diarios, menos de media taza-, el nivel más bajo desde 2003.

Mientras que en leche en polvo, la demanda se derrumbó un 45,2% interanual. Pasó a sólo 1,6 kilos por habitante, la marca más baja de todo el siglo. Hace 10 años, por ejemplo, se habían adquirido 4,43 kilos, casi el triple.

También en yogures hubo récords: con una caída anual del 9,4%, se compraron en 2016 menos de 10 kilos por persona, algo que no pasaba desde 2004. El consumo general de quesos, en tanto, bajó al mínimo de los últimos cinco años (11,92 kilos anuales per cápita), con una caída del 10% en los blandos, los más populares. Y en dulce de leche se perforó el piso de 3 kilos por habitante, algo que no se veía desde 2006.

Aunque los datos oficiales llegan hasta 2016, otras fuentes coinciden en que este año la tendencia continuó. Números provisorios del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina marcan que de enero a marzo las ventas de lácteos cayeron otro 10,9% interanual, con bajas fuertes en leche líquida (10,4%) y yogures (14,9%).

En la misma línea, la consultora Kantar Worldpanel informó que las compras de lácteos se redujeron un 9% interanual en el primer trimestre. Y según un estudio de Scanntech y Focus Market los lácteos fueron los alimentos con mayor contracción del consumo en lo que va del año, mientras que otros, como los secos del desayuno, se recuperaron.

El fenómeno ocurrió en paralelo -y en reacción- a una fuerte suba de los precios en las góndolas. El organismo estadístico porteño informó que los lácteos cuestan en promedio 39% más que hace 12 meses, contra un 26,7% de inflación de todos los alimentos. Quedaron, así, como los comestibles con mayor aumento, sólo detrás de los aceites. Según detallan, la leche entera común se encareció un 36,5% en el último año, el queso port salut, 47,1%, el cuartirolo, 50,7% y la manteca, 58,9%.

Fuente: Diario Clarín