Moody's prevé panorama crediticio negativo para Latinoamérica

Economía 17 de enero
La perspectiva de crédito de América Latina es negativa en vista de su débil crecimiento económico y de la elevada deuda de los gobiernos de la región, dijo el martes la agencia de calificación Moody's.
Moodys

El crecimiento de los niveles de deuda y las expectativas de tasas de interés más altas a nivel global también están afectando el panorama crediticio.

Ocho de los 29 países de América Latina calificados por Moody's cerraron 2016 con perspectiva de calificación negativa, mientras que solamente tres Estados tienen perspectiva positiva. En 2015, sólo seis soberanos tenían perspectiva negativa y otros cuatro tenían perspectiva de calificación positiva.

El crecimiento económico en la región probablemente registrará un promedio de apenas 0,9% entre 2016 y 2018, derivado en gran medida de la debilidad en Brasil y Argentina, que son dos de las principales economías de la región.

Este crecimiento se ubica muy por debajo del reciente promedio de 3% alcanzado durante el período de 5 años 2010-2015.

"Dada la relativa mejoría de los precios de los commodities y las acciones de calificación ya tomadas, prevemos que las tendencias crediticias negativas se contendrán en 2017 en comparación con el año pasado", señaló Samar Maziad, Vice President - Senior Analyst de Moody's.

Agregó que estiman, no obstante, que "la calidad crediticia de algunos países se deteriorará aún más".

De los 29 soberanos latinoamericanos calificados por Moody's, Brasil (Ba2 negativa), Ecuador (B3 estable), Trinidad y Tobago (Baa3 negativa) y Venezuela (Caa3 negativa) experimentarán el menor crecimiento y enfrentarán las dificultades crediticias inherentes en 2017 y 2018.

Moody's espera un incremento de los niveles de deuda de Argentina (B3 estable) y Brasil, ya que la consolidación fiscal en estos países sigue siendo un factor desafiante e insuficiente para revertir las tendencias negativas. En adelante, Moody's espera que los elevados déficits fiscales e indicadores de deuda sigan limitando las opciones de política para muchos soberanos de la región.

A pesar del menor crecimiento en muchos países, las autoridades estarán limitadas en su capacidad para implementar, o acelerar, políticas monetarias más expansivas en 2017 debido a las tasas de interés globales más altas y a la volatilidad de los flujos de capital. Esto restringirá el crecimiento y derivará en deuda doméstica con intereses más altos.

México (A3 negativa) está expuesto a un posible cambio en las políticas comerciales de los Estados Unidos y a la incertidumbre que esto genera, lo cual representará un freno para las inversiones y el crecimiento en 2017. No obstante, las recientes reformas tributarias han compensado la disminución de los ingresos petroleros, mejorando así la resistencia del perfil crediticio soberano ante posibles choques.

Fuente: Ámbito Financiero

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